Publicidad:
La Coctelera

EL ZORZAL LETRADO*

Bitácora personal que aloja narraciones, poemas, imagenes, ensayos, articulos y critica cuyos temas tratan de vivencias cotidianas de la calle, sus personajes, la belleza, el amor, la ilusión, etc., y todo aquello que inspire para crear.

30 Abril 2006

AYACUCHO UN RINCON DEL MUNDO DONDE ABUNDA LA PIEDRA ROJA

Queridos amigos la fragilidad de la memoria me aconseja escribir y relatarles algunos pasajes de un recorrido por los andes y el denominado rincón de los muertos. Tuve la expectativa durante años de ver y conocer los parajes, caminos, valles y quebradas donde se originó y batallaron los últimos sucesos épicos que registra la historia de la barbarie del Perú.

I

Después de un corto break en el Yacana y escuchar los poemas de Stanley Vega, salimos disparados con Lou Red en una misión de reconocimiento a tierras lejanas del sur andino. Llegamos a tiempo al paradero interprovincial de la avenida Abancay en el centro de Lima y sobre la marcha abordamos un bus Marcopolo de la empresa Molina.

Viajamos a gran velocidad por la Panamerica Sur bordeando las costas y playas del litoral hasta Chincha, luego Marcopolo giró a la izquierda rumbo al desierto infinito de dunas y ascendió hasta la cordillera por una carretera serpenteada que recorre el vasto territorio Wari. (Ica- Huancavelica-Ayacucho).

Durante el viaje compartimos butacas, algunas anécdotas, ocurrencias personales, desamores, datos de política y 620 ml de buen pisco Quebranta Queirolo, que nos hizo dormir lentamente.

Luego de un reposo desperté a golpe de las 4.00 am invadido por el frío y con sed por la resaca. El piloto proseguía insomne conduciendo hacia la cordillera a mediana velocidad en un sin fin de curvas en medio de la oscuridad fantástica. De pronto note que la humedad exterior se filtraba por los resquicios de la ventana de este lado y sobre el vidrio tiritaban cúmulos de gotas. Presiento que la helada y la fuerza del viento de la puna podría congelar la estructura del vehiculo hasta convertirlo en una nevera rodante.

En ese momento pude apreciar con meridiana claridad una inminente insurrección fenomenal: el paso inexorable de la oscuridad maligna al alba matinal límpida e imponente que lentamente va coloreándose de un tono verde azulino y resurge el amanecer que se corona cuando los rayos del sol asoman la cordillera para asaltarla con el día.

En lo particular viaje a esta región de la sierra con el ánimo de recrear mis horizontes, conocer su geografía y evidenciar la idiosincrasia rebelde de su gente que respira una atmósfera de pólvora con olor a remedio que emana del polvo rojizo, arcilloso y pedregado de este lado del ande.

II

Llegamos a Huamanga sin novedad. Nos recibieron efusivamente los Flecheros del Sol y luego nos condujeron a un hospedaje de la calle Cusco, a unos pasos del conocido Restauran Los Álamos.

Al rato decidí salir a caminar por las angostas y empedradas calles por donde recorren decenas de mototaxis “urpichas” levantando grandes polvaredas dando vida a millones de partículas de un fino polvo rojo con olor a remedio que reseca los agujeros nasales de los forasteros.

Son las partículas de arcilla que flotan en el ambiente las que imprimen esta fragancia. Este polvillo se engendra cuando la lluvia, el sol y la brisa se dan la tarea de roer, corroer y desprender microscópicos fragmentos de este mineral con que se construye los aleros y tejados que protegen los techos y las azoteas de la ciudad, el centro histórico y sus alrededores.

A los pocos minutos llegué a la Plaza Principal donde Sucre cabalga su rocín y pude comprobar un panorama vital de hombres y mujeres que merodean por los pasajes que forman los arcos de la Catedral, el Rectorado y el Centro Cultural de la UNSCH y las casonas que rodean la plaza.
Cruce la berma empedrada de la plaza saludando a Rocinante y me detuve frente a una paisana que vestía una pollera negra con blusa blanca manta azul y llevaba puesto un pequeño sombrero de yeso con cinta negra. Tuve curiosidad de observar de cerca su actividad, pues a cada rato hacia girar una olla centrifuga que flotaba en una tina de agua con cubos de hielo. Qué es eso mamacha, pregunté. Helados de leche papá, ricuuuy, pruébate. La vieja preparaba artesanalmente exquisitos helados de leche, lúcuma, fresa y otros sabores competiendo con las neveras metálicas de Donofrio y Lamborgini.

Por la tarde apenas conseguí un teléfono disponible, digite los códigos resabidos y al segundo musite: Hola mi amor llegue en la mañana, ya me instalé en un pequeño hotel, te estoy llamando desde el Antiguo Arco que hay en mercado, estoy un poco perdido por estas calles, pero seguiré caminando durante el día, pues en la noche conoceré la bohemia. Un beso, chau. Cuando el telón del día cae, se levanta el fantástico teatro de la noche.

Confieso que me fue muy placentero conocer a un sin numero de amigos y jóvenes ayacuchan@s, con quienes compartimos la ilusión de crear y bregar por un cambio político. Son muy ávidos para intercambiar sus ideas y prestos a aprender los vaivenes de la política partidaria.

2.34pm

El Agustino, 04 de diciembre 2005

servido por El Zorzal 2 comentarios compártelo

2 comentarios · Escribe aquí tu comentario

haydee salcedo borda

haydee salcedo borda dijo

4 Febrero 2007 | 05:26 PM

irvin solin poma pomasoncco

irvin solin poma pomasoncco dijo

es el departemento mas hermoso del peru
con sus gloriosas monumentos su cultura sus costumbres su musica no q decir de sus platos

10 Noviembre 2009 | 01:27 AM

Escribe tu comentario


Sobre mí

Avatar de El Zorzal

EL ZORZAL LETRADO*

Lima, Perú
ver perfil »
contacto »
En Lima a mediados de los 80s en El Agustino la Banda Viajera corría por calles, senderos y por la ribera del río Rimac, reducto donde habita el Zorzal y otros pajarillos.

Fotos

El Zorzal Letrado todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera